Polineuropatías
El síndrome de Guillain-Barré (SGB) es una polirradiculopatía aguda autoinmune
poco frecuente, con una incidencia aproximada de 1–2 casos por 100.000
habitantes/año, que suele aparecer tras infecciones (frecuentemente respiratorias o
gastrointestinales). Desde el punto de vista clínico y fisiopatológico, se distinguen
varios tipos, principalmente la forma desmielinizante (AIDP, la más común en Europa) y
formas axonales (AMAN y AMSAN), además del síndrome de Miller-Fisher. La clínica
característica consiste en debilidad muscular progresiva, simétrica y ascendente,
arreflexia o hiporreflexia, con posible afectación sensitiva leve. La evolución suele ser
monofásica, con una fase de progresión (días-semanas), seguida de una meseta y
posteriormente una fase de recuperación que puede durar meses, es por ello esencial
una rehabilitación específica para llegar a la máxima recuperación posible.
Parkinson
La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo progresivo que cursa con alteraciones motoras y no motoras, siendo fundamental un abordaje rehabilitador integral desde fases tempranas. En este contexto, resulta prioritario el trabajo del equilibrio para reducir el riesgo de caídas, así como el entrenamiento de la marcha, orientado a mejorar la velocidad, la longitud del paso y la automatización del patrón locomotor. Asimismo, el fortalecimiento muscular contribuye a combatir la debilidad secundaria y mejorar la funcionalidad global. Junto a estos aspectos motores, es clave incorporar un entrenamiento cognitivo, dirigido especialmente a funciones ejecutivas y atencionales. Este enfoque combinado, basado en la práctica orientada a tareas, permite optimizar la capacidad funcional y favorecer la autonomía en las actividades de la vida diaria.